Habré, de 79 años, se encontraba ingresado en un hospital de Dakar y su estado de salud había empeorado, informa el portal ‘Dakar Actu’, que da cuenta de una movilización específica por parte del Gobierno senegalés para tratar de salvar la vida al exmandatario del país vecino.

Las autoridades de Senegal ya le concedieron una excarcelación temporal –de dos meses– en abril de 2020 debido a la pandemia de COVID-19, aunque un tribunal rechazó en abril de este año una nueva liberación, reclamada por la defensa alegando motivos de salud.

Habré, derrocado en un golpe de Estado por el que fuera presidente de Chad, Idriss Déby, fue condenado a cadena perpetua por crímenes de guerra y contra la humanidad tras ser juzgado en Dakar por las Cámaras Africanas Extraordinarias (CAE), un tribunal especial creado en virtud de un acuerdo entre Senegal y la Unión Africana.

Los grupos de defensa de los Derechos Humanos estiman que Habré es responsable de las muertes de unas 40.000 personas durante su mandato, mientras que otras 200.000 fueron torturadas por su régimen. Su caso fue el primer juicio contra un antiguo jefe de Estado en el África Subsahariana. Tras vivir exiliado en Dakar después de ser derrocado, finalmente fue detenido en julio de 2013.