Estadio de Bata, 12 marzo, sobre las 11 horas de la mañana, gradas llenas de gente y no es un partido de fútbol ni mucho menos un entrenamiento de algún equipo local o del Nzalang Nacional, sino más bien una ceremonia llena de emociones para decir adiós a los fallecidos en las explosiones de Bata del 7 de marzo (7M). En el terreno de jugo donde muchas veces el Nzalang Nacional ha dado alegrías al pueblo de Guinea Ecuatorial, esta vez está lleno de féretros extendidos por todo el campo. Es un acto fúnebre de los fallecidos en las explosiones del 7M.

El Presidente de la República de Guinea Ecuatorial, Obiang Nguema Mbasogo, ha presidido el acto institucional en memoria de todas las víctimas de las explosiones del 7M que se ha celebrado en el estadio de Bata, en el día que cumplen cinco días desde que ocurriera este siniestro que dejó consternado a todo el País y ha causado hasta ahora 107 fallecidos y ha dejado un saldo de 615 heridos.

A este acto solemne también acudieron la Primera Dama de la Nación, Constancia Mangué de Obiang, el Vicepresidente de la República, Nguema Obiang Mangue, los Presidentes de los Órganos Constitucionales, el Primer Ministro del Gobierno, Miembros del Gobierno, los representantes de las altas instituciones del Estado y del sector privado, cuerpo diplomático, además de familiares y amigos de los fallecidos. Como asistente especial a este acto, se ha destacado la presencia de la Primera Ministra gabonesa, Rose Christiane Ossouka Raponda.

Dolor y consternación es lo que se podía sentir en el ambiente que se vivía en el Estadio de Bata con capacidad del alrededor de 40 mil plazas, sobre todo cuando se comenzó pasar lista de las 107 personas fallecidas hasta ahora como consecuencia del siniestro. El terreno de fútbol donde se disputan los partidos, se había convertido durante unas horas en un lugar donde se observaba una serie de ataúdes que hacían que todos los presentes y aquellos que seguían la ceremonia en directo, a través de la televisión nacional, se quedaran abatidos cuando se daban cuenta, entre otras cosas, que hay niños entre los fallecidos.

En otro momento del acto, se ha leído el Decreto sancionado por el Presidente Obiang Nguema Mbasogo, mediante el cual se otorgan medallas de sufrimiento a título póstumo a los militares y civiles fallecidos en las explosiones del 7M. El Vicepresidente de la República, encargado de la Defensa Nacional y Seguridad del Estado, Teodoro Nguema Obiang Mangue, ha sido el encargado de llevar cabo este acto de puesta de medallas de sufrimiento.

En su alocución por tal ocasión, Obiang Nguema Mbasogo ha expresado su dolor y consternación a las familias afligidas y ha dirigido palabras de aliento a los heridos para que todos puedan recuperarse lo más pronto posible. Además, ha vuelto a indicar que el Gobierno ha creado un fondo de emergencia de 10 mil millones de XAF para asistir a lo damnificados, los cuales han sido depositados en la cuenta del Banco Nacional de Guinea Ecuatorial a nombre de Fondo de Emergencia para Responder a la Catástrofe de Bata. También la ciudad de Bata ha sido declarada zona catastrófica

En otro momento de su discurso, el Presidente Obiang Nguema Mbasogo ha querido agradecer y elogiar al personal sanitario por su labor desde que ocurriera el siniestro. Pero también ha llamado la atención a aquellas personas que están difundiendo informaciones erróneas o bulos en las redes sociales, así como los que intentan politizar el siniestro para sus intereses personales y para confundir a la población.

El arzobispo, Juan Nsue Edjang, acompañado de otros Ministros, ha sido el encargado de presidir la misa en honor a los fallecidos en un intento de consolar a las familias afligidas y a todos los presentes mediante la oración.

En los postrimeros del acto, el Presidente ha depositado en homenaje a los fallecidos un ramo de flores, antes que se entonara Himno Nacional para dar cierre oficial a este acto fúnebre de los militares y civiles fallecidos. Pero después, algunos familiares y amigos salieron de sus asientos para acercarse donde estaban puestos los féretros en un intento de cada uno de identificar a su finado.