Durante la jornada de este jueves, 12 de agosto, los directivos del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación han celebrado su quinto consejo directivo en lo que va de año, el cual ha sido presidido por Simeón Oyono Esono Angué, ministro de este departamento. En este quinto consejo se puso en marcha el estudio del anteproyecto de decreto por el que se establece el baremo de los gastos de alquiler de viviendas del personal afecto al servicio exterior de la República de Guinea Ecuatorial.

De igual manera, se analizó y se aprobaron los reglamentos de las ceremonias y protocolos en el país, del Consejo Superior de Política Exterior, de los tratamientos protocolarios de la administración general del Estado, así como la guía informativa de los procedimientos de protección y asistencia consular para las mismas misiones diplomáticas y consulares de Guinea Ecuatorial. También se ha presentado el plan de reducción de la masa salarial y el reforzamiento de las fuentes de recaudación de este Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.

Con el texto sobre el baremo de los alquileres, se pretende legislar los aspectos relacionados con el control de los gastos del Estado por el pago de las viviendas del personal diplomático ecuatoguineano en el exterior, teniendo en cuenta la actual situación macroeconómica que atraviesa el país. Un texto que permitiría hacer un uso racional de los fondos públicos.

El Ministerio también desea administrar mejor sus fuentes de ingresos y fortalecer así su plan de gastos. Una situación que pasa por  encontrar mecanismos que permitan el reforzamiento de las fuentes de recaudación propias de este departamento ministerial para contribuir así al esfuerzo de disponer de fondos para los gastos públicos.

Igualmente, el Consejo Directivo ha abordado el tema sobre la mejora de la defensa y protección de los intereses de los ecuatoguineanos más allá de las fronteras nacionales, como parte de las prioridades de la política exterior del gobierno ecuatoguineano en base a las funciones previstas en las convenciones de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas de 1961 y de las Relaciones Consulares de 1963 respectivamente en el marco del amparo, defensa y promoción de los intereses del Estado y sus nacionales en el exterior.