Dos efectivos del Ministerio de Seguridad uniformados fueron sorprendidos en la tarde del pasado martes, 08 de junio, agrediendo físicamente a un súbdito extranjero de nombre Saidou en la abacería que éste regenta en el barrio Porvenir de la ciudad de Malabo. No sólo fue agredido, sino que también le exigían un pago en metálico sin saber en base a qué concepto.

Los dos agentes fueron increpados por el vecindario de esta comunidad cuando estaban agrediendo al señor Saidou y consiguieron detener la agresión para luego conducir a los agentes ante la Gendarmería Nacional para ser escuchados en declaración. En la escena de los hechos, ambos detenidos confesaron que sólo estaban de paso. Una afirmación que a priori no terminó de convencer a los presentes.

El Ministerio de Defensa ha salido al paso de la actuación de estos dos agentes para condenarla. Un hecho que han calificado como aislado y que no supone el proceder de un agente uniformado y se han basado en el artículo 2 de la Orden Ministerial del Ministerio de Defensa Nacional recientemente promulgada el pasado 20 de mayo de 2021, la cual prohíbe la práctica de saqueos, cobros ilegales, intimidación y maltrato a la población civil. La actuación de los dos agentes es contraria a la ley y puede conllevar la separación definitiva en el servicio activo y una pena de hasta cuatro años de prisión.