En esta causa, el tribunal militar de Bata ha condenado al Teniente Coronel de las Fuerzas Navales Valentín Nzang Enga a 35 años de prisión y el Cabo de las Fuerzas Terrestres José Antonio Obama Nsue a 50 años de prisión.

La cadena de explosiones ocurrió el 7 de marzo en el cuartel del Ejército y alrededores, de tal potencia que devastó los alrededores de la base de Intervención Rápida de Nkuantoma. El número final de víctimas fue establecido en 107 muertos y 615 heridos.

La justicia castrense también ha ordenado a los dos sentenciados a pagar una indemnización de unos 10.395.000 XAF aproximadamente (15.000 euros) a las familias de las víctimas.