La Gendarmería Nacional ha detenido a ocho jóvenes pertenecientes a dos de las bandas de delincuentes que han calificado como las “más peligrosas de Malabo” de los últimos tiempos. Se trata pues de los grupos Cunta Clan y California formados por jóvenes de entre 15 y 25 años que operan en la capital Malabo y su modus operandi incluye atracos a mano armada, entre otros.

Durante la operación, los investigadores han arrestado a los cabecillas de ambos clanes, quienes de manera voluntaria confesaron sus actos ante los medios de comunicación. Según ha resaltado el Jefe de la Brigada, los ocho pandilleros se les acusa de ataques con machetes, perpetrados en varios barrios de la ciudad de Malabo y actuaban tanto de día como de noche.

Las zonas donde más operaban eran los barrios de Basupu fistong, la Begoña, Buena Esperanza, la Plaza de Waiso, Santa María III, Hotel Preguis, La Paz, África, barrio Semu, África 2.000, entre otros. “A veces macheteamos a nuestras víctimas si ponen resistencia a la hora de sacarles el teléfono o cualquier objeto”, ha confesado uno de los detenidos.

Los supuestos delincuentes también han confesado que llevan agrediendo a los ciudadanos malabeños desde el año 2017, y durante su recorrido delictivo han logrado sustraer a sus víctimas un gran número de artículos y dinero en metálico. “En el barrio Semu le estiré a un hombre un bolso que contenía una cantidad de cinco millones de XAF”, confesaba uno de ellos ante los medios de comunicación.

Uno de los cabecillas detenidos fue quien macheteó hace bien poco a dos Policías en pleno acto de servicio. “Era un Brigada Jefe de la Policía, se presentaron en mi casa de noche para detenerme y como llevaba el machete encima de la cama, pues al entrar le di con el machete en la cabeza”, aseguraba uno de los cabecillas de los grupos.

Igualmente, los detenidos presumen de ser los autores de los saqueos a estudiantes en los centros públicos y privados de la capital, así como confiesan ser los auténticos saqueadores en los semáforos. “A veces esperamos a los taxis en los semáforos, para estirar los móviles o bolsos a los conductores o pasajeros”. Los investigadores de la Gendarmería Nacional creen que amén de los primeros ocho detenidos, “hay más integrantes dispersados en varios barrios de Malabo”. De hecho, la Brigada Judicial apela a todo ciudadano que en su día fue atracado personalizarse en sus instalaciones para, entre otras cosas, poder identificar a sus atracadores para fines de procesamiento judicial.