La crisis económica mundial y la de nuestro país de manera particular marcada por la caída del barril del petróleo en el año 2015 propició un gran número de desempleo en la sociedad ecuatoguineana ante la marcha de muchas empresas y entidades que se vieron en la obligación de reducir el número de su personal.

Así se instaló de manera definitiva la crisis en la sociedad ecuatoguineana. Los más afectados ante esta problemática fueron en gran parte los jóvenes egresados en las universidades y centros profesionales. Desde este momento conseguir un puesto en la administración pública pasó de ser una situación para los pacientes, algunos después de pasar años haciendo seguimiento de sus expedientes acabaron rindiéndose y tomando caminos no aptos para gente de nivel de formación, otros abrazaron los malos vicios.

No obstante, para otros jóvenes la actual crisis económica no supuso un problema y se aventuraron en lanzar sus iniciativas para así no dependerse únicamente de la administración pública para ganarse la vida.

Antes del mediados de 2016 aparecieron un gran número de tiendas de modas, agencias de viajes, pastelerías, establecimientos turísticos cuyos propietarios fueron en su mayoría jóvenes.

Años más tarde, este espíritu empresarial juvenil fue contagiado por otros que lograron crear: productoras audiovisuales, compra ventas de artículos en el internet, empresas de catering, gimnasios y de más. No obstante, la aparición de los periódicos y revistas digitales gracias al internet, supuso un estímulo para hacer llegar a todo el público los negocios creados por los jóvenes ecuatoguineanos.

El periodo más difícil para cualquier negocio es el inicio señalan los jóvenes consultados en este reportaje, quienes compartieron con nosotros las sensaciones que suponen ser un emprendedor juvenil en nuestra sociedad.

“La vida no es un camino de rosas, esta siempre fue mi filosofía de vida, desde muy niña soñaba tener una buena peluquería y después de trabajar mucho tiempo al lado de mi hermana y habiéndose ahorrado una pequeña cantidad económica me lancé hacia mi sueño y diariamente ingreso no menos de 50.000 XAF”, comenta Esperanza Oyana de 25 años. “Estar en paro es la peor sensación del mundo y alcanzar éxito con tu propio negocio, no tiene precio…estoy más que feliz, estuve más de cuatro años en paro gracias a mi hermano pude crear un puesto de lavado de coches y más tarde a crear agencia de compra ventas de artículos domésticos en internet, estoy feliz con mis ingresos”.

“Estudié Ciencias de la Comunicación, Periodismo en la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, después de depositar mis expedientes en varias instituciones sin éxito, pedí a mi tío que me comprase una cámara digital así me lancé a este mundo retratando fotos en las fiestas y grandes eventos, hoy en día tengo a 10 chicos conmigo y con una gran productora”

Lo más sensacional del mundo del emprendimiento juvenil en Guinea Ecuatorial está `por llegar, la aparición de las redes sociales y la entrada en vigor del acuerdo de libre comercio intercontinental en la zona de la subregión desde el día primero de este año 2021 así como los acuerdos de cooperación comercial que está formando el ejecutivo con países como Qatar “sinceramente tengo buenas expectativas con mi negocio de venta de vehículos, la mayor parte los compro en Dubai y Europa, estos últimos meses el país ha firmado importantes acuerdos en materia de comercio y concesión de pasaportes biométricos, esta es una buena nueva para hombres de los negocios”.

Aún cuando algunos jóvenes emprendedores presumen de su negocios y de los resultados que están obteniendo, sin embargo otra mayoría solicitan al Gobierno que mejore las políticas para brindar crédito o capital inicial para jóvenes con proyección empresarial “si se flexibilizan las políticas de obtener estos pequeños prestamos que el ejecutivo deposita anualmente para los jóvenes emprendedores, yo estoy seguro que se reduciría en cierto modo el elevado número de desempleo juvenil que ahora conoce la sociedad ecuatoguineana”


“Creo que trabajar a cuenta propia ayuda a ser disciplinado con recursos como el tiempo y dinero. Quienes tienen trabajos no convencionales también tienden a ser más resistentes a los impactos sociales y económicos y, a menudo, están abiertos a nuevas ideas ”