El Ministerio de Sanidad y Bienestar Social ha sancionado la Orden Ministerial nº6/2021, de fecha 19 de julio, firmada por su Ministro titular Diosdado Vicente Nsue Milang, por la que se adoptan algunas medidas complementarias para la intensificación de la vacuna contra la COVID-19 en Guinea Ecuatorial. El texto se ha adoptado debido al “nuevo perfil mundial de la pandemia de la Covid-19, caracterizado por un incremento del número de contagios, a partir del predominio de la variante Delta que conlleva a un mayor número de hospitalizaciones que el resto de las variantes de la covid-19, lo cual eleva el riesgo de muertes por la carga de pacientes que esto conlleva”

Para frenar las muertes causadas por la variante Delta y otras variantes, el Ministerio de Sanidad está convencido que “las vacunas siguen demostrando una adecuada efectividad”. Además, la Orden Ministerial se aprueba tras la reunión extraordinaria que realizó el Comité Técnico Nacional de Vigilancia y Respuesta ante la pandemia de la Covid-19 el mismo 19 de julio donde se constató la poca concurrencia actualmente de los ciudadanos en los centros de vacunación habilitados en todo el ámbito nacional.Una situación que preocupa al Comité en el momento en que se está observando nuevas olas de contagios y más muertes en diferentes países del mundo, por lo que se quiere contener en el país el impacto de las diferentes variantes, sobre todo la Delta que parece la más mortífera.

En la Orden Ministerial, en su artículo primero se establece que se exigirá a los viajeros estar en posesión de la prueba de PCR negativa y el carnet de vacunación para circular entre regiones y entre distritos. Por lo tanto, los que no cumplan estos dos requisitos no podrán circular por ejemplo para salir de Bata a Malabo y viceversa o salir de Bata a Mongomo y viceversa.

Otro aspecto a resaltar en el texto es que deben vacunarse, con carácter obligatorio, los sanitarios, efectivos de seguridad, personal docente, de los bancos, del clero, deportistas, vendedores de mercados y supermercados, personal operativo de los restaurantes, estudiantes mayores de 18 años, así mismo deben vacunarse las personas mayores de 60 años, las personas con enfermedades crónicas, las personas con edades comprendidas entre 18 y 59 años.

La Orden Ministerial no termina con esta obligatoriedad de que se vacunen funcionarios y empleados, sino también establece en su artículo segundo que se exigirá el carnet de vacunación para la tramitación de expedientes, el acceso a los estadios, a los lugares de ocio y la matriculación de estudiantes mayores de 18 años.

Con este nuevo texto, el Ministerio de Sanidad espera poder movilizar a la población para que se vacune, si se tiene en cuenta que el Gobierno adquirió hace poco unas 500 mil dosis de la vacuna china Sinopharm y sigue con la intención de poder vacunar al 80% de la población y crear así una inmunidad de rebaño en el país. Resulta que según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad de los 170.583 vacunados, un total de 117.979 (69,16%) ya han recibido la 2ª dosis.

Si al inicio de la vacunación se dijo que ponerse la vacuna contra la Covid-19 no sería obligatorio, pues el discurso parece haber tomado un nuevo rumbo con la situación epidemiológica mundial actual puesto que prácticamente sólo podrían estar sin vacunarse, a tenor de lo establecido en la Orden Ministerial, los que se queden en las casas o no accedan a lugares públicos y privados donde se realizan alguna tramitación o que sirvan de ocio o quienes decidan no viajar o no hacer ninguna actividad donde se exija el carnet de vacunación. Así que, o te vacunas o técnicamente te quedas en casa.