Una delegación de líderes de la iglesia de los Testigos de Jehová, encabezada por su director de la oficina de comunicación en la sede mundial, Mateo Rozón, se ha reunido este 22 de mayo con el Vicepresidente de la República de Guinea Ecuatorial. El objetivo de este encuentro se enmarca en la búsqueda de solución al problema que tiene esta confesión religiosa en el país, donde todas sus actividades fueron suspendidas.
Esta suspensión de los Testigos de Jehová surge porque los responsables rechazaron participar en los actos oficiales del Día Nacional de la Oración celebrado, una jornada instituida por ley y celebrada cada primer domingo de abril. El rechazo hizo reaccionar al Gobierno a través del Ministerio de Justicia, Culto y Derechos Humanos que decidió suspender temporalmente sus actividades en el país.
En la reunión con Nguema Obiang Mangue, los líderes de la congregación le han agradecido por la calurosa bienvenida, además han enfatizado que su confesión religiosa respeta la ley, al Gobierno y todo lo que concierne a otras religiones. Por ello, creen que ha habido un desentendimiento durante los actos del 6 de abril y han señalado que están abiertos a recibir las recomendaciones de parte del Gobierno.
«Creemos que al entendernos mutuamente siempre habrá una buena oportunidad para el entendimiento y respeto mutuo, porque los Testigos de Jehová en todo el mundo respetan las autoridades y respetan los derechos de otros de adorar a Dios, cómo ven la fe. Estamos convencidos de que podemos llegar a una buena resolución», señaló uno de los líderes.
El Vicepresidente de la República , acompañado del ministro de Estado de Seguridad Nacional Nicolás Obama Nchama, y los ministros de Asuntos Exteriores Simeón Oyono Esono Angue y Justicia, Culto y Derechos Humanos, Reginaldo Biyogo, ha reconocido que los Testigos Cristianos de Jehová llevan más de 30 años en el país sin ningún incidente, pero que, como todas las demás confesiones religiosas que operan en el país, deben respetar la ley.
Recordó la importancia de respetar el Día Nacional de Oración, promulgado mediante el Decreto Presidencial número 12/2017, de fecha 20 de noviembre, y que se organiza con la participación de todas las confesiones religiosas existentes en Guinea Ecuatorial, bajo la visión de unir al pueblo bajo la Protección Divina.






