Destaca el caso de Sudáfrica, cuya federación confirmó la salida de Hugo Broos a finales de julio tras una histórica participación mundialista y del entrenador caboverdiano Pedro Leitao Brito, quien causó sensación al llevar a su país a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
Después de finalizar la Copa Africana de Naciones (CAN) disputada en Marruecos a principios de 2026 y tras la conclusión de la Copa del Mundo 2026, varias selecciones nacionales de fútbol en el continente africano iniciaron procesos de reestructuración en sus banquillos.
Tras la CAN 2026, varias selecciones africanas rediseñaron sus banquillos. El movimiento más sonado fue la salida de Walid Regragui en Marruecos tras la presión y el desgaste en la final ante Senegal, siendo reemplazado por el campeón mundial Sub-20 Mohamed Ouahbi. Otros combinados también cambiaron de técnico debido a los resultados nefastos conseguidos en el torneo.
Y después de la Copa del Mundo del 2026, varias federaciones del continente negro no han tomado receso comenzando así con la restructuración de sus banquillos.
Uno de los casos más llamativos es el de Sudáfrica, cuya federación confirmó la salida de Hugo Broos a finales de julio tras una histórica participación mundialista y del entrenador caboverdiano Pedro Leitao Brito, conocido como Bubista, quien causó sensación al llevar a su país a los dieciseisavos de final del Mundial este verano.
En esta misma línea, la Federación Senegalesa de Fútbol confirmó la salida de Pape Thiaw tras la eliminación del combinado nacional en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo.
De la misma manera, Costa de Marfil destituyó a Emerse Faé, cuyo contrato no fue renovado, quien dirigió a la selección nacional de Costa de Marfil a la victoria en la Copa Africana de Naciones 2024 en casa, y luego guió a los Elefantes a los octavos de final de la Copa Mundial de 2026.
Este último fue remplazado por Hervé Renard. A sus 57 años, ya ocupó este cargo entre 2014 y 2015, culminando con la conquista de la Copa Africana de Naciones en 2015 en Guinea Ecuatorial con la generación de Yaya Touré, poniendo fin a casi 25 años de sequía.
El cambio masivo de técnicos más allá de suscitar polémicas, evidencia la máxima ambición de las federaciones en su inicio de la planificación hacia el siguiente ciclo.






