Ezequiel Robbe Mbila, Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial de la Región Insular

Ayer en Rebola, un padre prendió fuego a su casa con su hija en el interior. Éste alega que lo hizo porque su hija se hizo con su comida. Por este “homicidio frustrado” la fiscalía provincial podría requerir una pena de prisión mayor de 20 a 30 años, según el artículo 405 y 420 del código penal.

Ayer en Rebola, un padre prendió fuego a su casa con su hija en el interior porque ésta se hizo con su comida. Pero su hermana logró salvarla de las llamas logrando apagar el fuego y la niña terminó con unas graves quemaduras.

A raíz de estos hechos, el Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial de la Región Insular, Ezequiel Robbe Mbila, ha comparecido este mediodía ante los medios de comunicación para explicar las acciones que está llevando a cabo sobre este caso insólito.

En primer lugar, la fiscalía ha solicitado al juzgado competente la cárcel preventiva al supuesto autor, de hecho se encuentra ya detenido: “lo que queremos confirmar a la población es que efectivamente este señor no está en la calle, más bien está en la cárcel pública”.

Según ha explicado Robbe Mbila, “la vida de un ser humano no depende de nadie, entonces nadie tiene por qué ponerla en riesgo”. En vista a este principio y atendiendo al artículo 405 y 420 del código penal, el detenido podría haber cometido un “delito de lesiones” y tampoco hay duda que se trata de un “homicidio frustrado”. El presunto autor se enfrenta a una pena de prisión mayor de 20 a 30 años”.

La fiscalía ha reunido varias pruebas sobre este particular, por lo que no encuentran ningún motivo “por cualquier razón que invoque el presunto autor, no tendrá cobertura”, afirma, dado que lo consideran como un “homicidio frustrado”. En este sentido, se estaría hablando de una pena de prisión mayor de 20 años.  

Por otra parte, se sospecha que el señor es un consumidor de estupefacientes, algo que a la fiscalía no le consta por carencia de pruebas, pero si fuera el caso, el supuesto autor le caería otros 6 años de cárcel.

El Fiscal entiende que si no fuera rescatada por su hermana que tuvo “fuerza y valentía” de apagar el fuego, la niña estaría muerta, por lo que el supuesto homicida se enfrentaría a una pena mínima de 30 años si se tratase de un delito de homicidio consumado.

El responsable de la Fiscalía Provincial ha afirmado que la niña lesionada se encuentra en manos de los facultativos y evoluciona positivamente.