La reunión de los países que forman el G7, o sea Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, que se llevaba a cabo desde el viernes, 11 de junio, en la ciudad inglesa de Cornualles situada al suroeste, ha llegado a su término. Entre los principales compromisos que han alcanzado estos siete países se encuentra la provisión de 1000 millones de vacunas contra la COVID-19 y aportar unos 100 mil millones de dólares americanos para las finanzas verdes, además de tratar temas sobre el cambio climático y las relaciones con China.

El anfitrión del encuentro, el Primer Ministro británico Boris Johnson ha sido el encargado de anunciar las conclusiones a las que han llegado los países del G7. Entre estas conclusiones está el compromiso de los siete de países de enviar 1000 millones de vacunas contra la COVID-19 a través de la iniciativa COVAX, pero sin especificar cómo se proporcionarán dichas vacunas. En este compromiso, Estados Unidos enviará 200 millones de vacunas este año 2021 y en el año 2022 enviará otras 300 millones de vacunas.

Los países del G7, quienes no pudieron reunirse el pasado año 2020 en el encuentro previsto en Estados Unidos por la pandemia, también se han comprometido a apoyar las finanzas verdes para que los países puedan reducir sus emisiones de carbono. Para ello, han decidido movilizar un fondo de 100 mil millones de dólares americanos anualmente hasta el año 2025. Una promesa similar que ya se había hecho y sin éxito en el año 2009 a nivel de los países miembros de las Naciones Unidas hacia los países pobres.

También en el G7 se habló de la forma para prevenir futuras pandemias. La clave para ello, el Primer Ministro británico indicó que es necesario que los países trabajen juntos para evitar la “devastación” y evocó la posibilidad de implementar un “radar global dispuesto a descubrir enfermedades antes de que se diseminen”. Mientras que Joe Biden, presidente de Estados Unidos, avanzó la idea de que exista un acuerdo para prevenir futuras pandemias antes que se descontrolen y que éste permita fortalecer las capacidades de la OMS.

En el comunicado final los miembros del G7 han pedido a China que ““respete los derechos humanos y las libertades fundamentales, especialmente en relación con Xinjiang y aquellos derechos, libertades y alto grado de autonomía para Hong Kong consagrados en la Declaración Conjunta Sino-Británica y la Ley Fundamental”.