Ngozi Okonjo Iweala y Nathalie Becquart son los nombres de las dos mujeres que acaban de romper sendos techos de cristal en los organismos internacionales y en el Vaticano, respectivamente. La primera va a convertirse en la próxima presidenta de la Organización Mundial del Comercio, siendo además la primera persona de origen africano en encabezarla. Y la segunda ha sido nombrada por el Papa Francisco subsecretaria del Sínodo de los Obispos, el mayor cargo al que accede hasta ahora una mujer en el Vaticano y con derecho a voto.

Tras recibir el apoyo de la nueva Administración de Joe Biden, la nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala se ha convertido en la virtual presidenta de la OMC, ya que la otra candidata se ha retirado y EEUU era el único país que, con Donald Trump, bloqueaba y había vetado su elección por consenso. Su éxito es histórico por partida doble ya que será la primera mujer y la primera africana que ocupa el puesto.
A sus 66 años, Okonjo-Iweala tiene una larga experiencia en política internacional. Trabajo durante 25 años en el Banco Mundial, donde llegó a ser directora gerente y ha servido además durante dos mandatos como ministra de Finanzas en Nigeria. Se une así a la lista de mujeres que ocupan altos cargos en organismos internacionales y en la que figuran Kristalina Georgieva, en el FMI, Ursula von der Leyden, en la Comisión Europea y Christine Lagarde en el Banco Central Europeo.
La OMC -a cuya presidenta optó inicialmente también la ministra de Exteriores española Arancha González Laya- supervisa las reglas del comercio global y ahora bajo el liderazgo de Ngozi Okonjo-Iweala tendrá que hacer frente a unas de las mayores crisis desde su fundación en 1995 por la guerra comercial de China y Estados Unidos y las tensiones entre países en desarrollo e industrializados.

Por otro lado acaba de confirmarse que por primera vez en la historia de la Iglesia católica una mujer, la religiosa francesa Nathalie Becquart, participará, y tendrá además derecho a voto, en el Sínodo de Obispos, uno de los principales órganos de poder en el Vaticano. Ha sido nombrada por el Papa Francisco que rompe así un techo de cristal y promueve una mayor presencia femenina en la jerarquía católica.

Nathalie Becquart


Becqart era hasta ahora responsable del apostolado de los jóvenes en Francia aunque desde 2019 era consultora de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos. Su nombramiento es altamente significativo y simbólico porque supone el más alto cargo al que ha accedido hasta ahora una mujer en el Vaticano y podría abrir la puerta a que las mujeres puedan votar los documentos finales que salen de las reuniones episcopales.