A iniciativa de la Misión permanente de Guinea Ecuatorial Ante las Naciones Unidas, en la tarde de ayer viernes, 9 de abril, se ha celebrado una Santa Misa en la Parroquia de la Sagrada Familia de las Naciones Unidas en memoria de las víctimas de las explosiones acaecidas el 7 de marzo en el Cuartel de Nkoantoma de la ciudad de Bata. La Misa, que se ha celebrado dos días después de que dicha tragedia cumpliera un mes, ha sido presidida por el Monseñor Gabriele Giordano Caccia, Nuncio Apostólico de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, asistido por el Rvdo. Padre Gerard Moray.

En su homilía, el Rvdo. Padre Moray ha rogado a Dios por el eterno descanso de las víctimas, tanto militares como civiles de esta tragedia, así como por el Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial , por todos los países y organizaciones internacionales que, con marcado espíritu de solidaridad, acudieron a apoyar al Gobierno y al Pueblo de Guinea Ecuatorial. También ha rezado por los religiosos, militares, los sanitarios y por todos aquellos que de alguna manera directa o indirecta han ofrecido su simpatía y apoyo a las víctimas y familiares afectados. Y finalmente, ha expresado el deseo de que los efectos causados por esas explosiones puedan ser subsanados en un futuro no muy lejano.

A la Santa Misa ha asistido todo el personal de la Misión Permanente de Guinea Ecuatorial ante las Naciones Unidas, encabezado por el Embajador-Representante Permanente, Anatolio Ndong Mba, acompañado por la Embajadora-Representante Permanente Adjunta, Victoriana Mbasogo Mangue, así como varios Embajadores y personal de otras misiones permanentes acreditadas ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).