Un día como hoy, 16 de julio del 2005, la República de Guinea Ecuatorial registró en su reciente historia el primer siniestro social. Un avión de la compañía Air Equateur con 85 personas a bordo se estrelló en Malabo, poco después de despegar del aeropuerto de esta ciudad, desde donde partió en dirección a Bata. Tras el siniestro, familiares de algunos pasajeros afirmaron que ninguno de los ocupantes del aparato había sobrevivido. Un extremo que confirmó pocas horas más tarde un helicóptero de una compañía petrolífera, que encontró los restos totalmente carbonizados del avión en una zona boscosa del distrito de Baney, a 35 kilómetros del aeropuerto de Malabo.


El accidente de Equateur unió a todo el país de tristeza, lamentaciones y bastante angustia. En la búsqueda de los restos de la aeronave colaboraron helicópteros de las compañías petrolíferas que operaban aquél entonces en el país, así como el cuerpo castrense, etc.

El 16 de julio de todos los años debería permanecer en la memoria de los ecuatoguineanos ya que, de una manera directa o indirecta, todos perdieron a un ser querido en este incidente. Sin embargo, la mayor parte de los ciudadanos ya no se acuerdan de esta fecha. De cada 10 personas consultadas por este órgano en esta jornada acerca de este siniestro sólo dos reconocían el día del accidente de Air Equateur.

“Aun cuando en el siniestro del pasado 7M en Bata murieron más gente, puedo asegurar que el siniestro de Equateur impactó más en nuestra sociedad, lo digo porque nunca había pasado algo tan melancólico en nuestra sociedad”, rememora José Edú, quien por cierto perdió a dos de sus familiares en este suceso “perdí a mi mujer y a mi hija…a veces me pregunto dónde estarán”.

Todos los cuerpos recuperados después de la búsqueda recibieron un funeral de Estado y fueron enterrados en lugar especial en el Cementerio Municipal de Elá Nguema.