De entre los artículos se destaca el precio del arroz de 20 y 50 kg que han dejado de ser 8 mil y 11 mil francos alcanzando los 11 mil y 22 mil francos CFA respectivamente. Un aumento del 37,5% el saco de arroz de 20 kg y el 100% de aumento el saco de 50 kg.

La población de la región continental de Guinea Ecuatorial, concretamente en Bata está que se sube a las paredes. Dicen estar hundidos ante la problemática de la inflación de los precios de artículos de primera necesidad en sus principales mercados y abacerías. Así lo han expresado ante los micrófonos de la Televisión Nacional (TVGE).

Según se ha sabido esta situación comenzó a percatarse desde principios del mes de abril, tiempo que coincide con el estado de alarma anunciado por el ejecutivo de Malabo a causa de la aparición de la pandemia del Covid-19.

La situación, reconocen algunos ciudadanos que es “escalofriante”, si bien se sabe que Guinea Ecuatorial está atravesando una severa crisis económica causada por la caída del precio del petróleo, y gran parte de su población en estos momentos viven de destajos y se alimentan de los productos que adquieren en los mercados que en estos momentos les tienen inquietados. Pero al parecer, la ciudad de Bata no sería la única en donde los precios de los productos de primera necesidad han sido inflamados por sus comerciantes como para sacar tajada a la población.

Esta mañana un equipo de nuestra redacción ha pasado por los mercados SEMU y mercado Central de Malabo para conocer el valor de artículos como a los referidos en la parte continental, y según hemos sabido los precios son casi idénticos; es decir, el saco de arroz de 20 kg cuesta actualmente 11 mil y 22 mil el de 50 kg, algo más elevado el arroz perfumado inasequible para las familias con escasos recursos económicos debido a su elevado coste, es indiscutible.

La población batense solicita de este modo, la intervención de las autoridades para regular los precios de los productos de primera necesidad antes de que estos se queden establecidos como oficial. Habitualmente ocurre en los principales mercados donde cada vendedor le pone a su producto el precio que se le antoje.